Hay anécdotas familiares que, por más años que pasen, te acuerdas de ellas y te vuelve a entrar la risa tonta como si hubieran ocurrido ayer.
Esta es una de ellas...
Hace años, cuando mi suegra vivía, yo acostumbraba a hacerle de peluquera casera. Le cortaba el pelo, se lo teñía y se lo apañaba para que estuviera guapa.
Hace años, cuando mi suegra vivía, yo acostumbraba a hacerle de peluquera casera. Le cortaba el pelo, se lo teñía y se lo apañaba para que estuviera guapa.
La verdad es que siempre he sido una «enreda» de cuidado, me encanta explorar, meterme en harina y hacer de todo.
Y además, esos ratos de peluquería nos encantaban. Mientras yo le trajinaba el pelo, nos poníamos a charlas de nuestras cosas y se nos pasaba el tiempo volando.
Pero una tarde ocurrió algo que todavía hoy me hace sonreír. Ese día me esmeré de lo lindo.
Le teñí el pelo, se lo corté, cogí el cepillo y el secador y le hice un poquito de volumen por aquí, otro poquito por allá… hasta que conseguí dejarle un peinado con bastante gracia.
Pero una tarde ocurrió algo que todavía hoy me hace sonreír. Ese día me esmeré de lo lindo.
Le teñí el pelo, se lo corté, cogí el cepillo y el secador y le hice un poquito de volumen por aquí, otro poquito por allá… hasta que conseguí dejarle un peinado con bastante gracia.
Para rematar la faena, le eché su poquito de laca.
¡Se quedó guapísima!Vamos, que aquello parecía un trabajo de peluquería de alto copete!
Total, que cuando terminamos me senté en el salón a descansar un rato mientras hojeaba un folleto de publicidad.
Total, que cuando terminamos me senté en el salón a descansar un rato mientras hojeaba un folleto de publicidad.
Al cabo de unos minutos, escuche desde el baño el inconfundible sonido de un espray: ¡Zzzzzzzzz!
Y la escuché decirme tan contenta:
—«Me voy a echar un poco más de laca, que así me dura el peinado más tiempo...»
—«Me voy a echar un poco más de laca, que así me dura el peinado más tiempo...»
Yo seguí leyendo el foyeto hasta que algo me hizo levantar la cabeza. Había un olor raro, muy raro... flotando en el aire.🤔
Miré hacia donde estaba ella y.... ahí andaba la mujer, dándose una generosa dosis de aquel supuesto fijador.
Miré hacia donde estaba ella y.... ahí andaba la mujer, dándose una generosa dosis de aquel supuesto fijador.
Miré el bote.
Volví a mirarla.
Y entonces se me abrieron los ojos como platos.
Me di cuenta que ¡Aquello no era laca! 🤦♀️
Pegué un salto del sofá y salí disparada:
Resulta que no llevaba las gafas puestas.
Había visto un bote grande en la repisa, había dado por hecho que era la laca y, ni corta ni perezosa, se había aplicado una dosis máxima de insecticida sin contemplaciones....para.... reforzar el peinado.
No os podéis imaginar la pechá de reír que nos entró a las dos. Tuvimos que agarrarnos a las paredes porque casi nos meamos encima de la risa.
Y cuanto más intentábamos calmarnos, más nos acordábamos de la escena y otra vez nos tronchábamos de risa.
—¡¡PARAAAAA, PARAAAAA!!
¡La mujer se estaba echando MATAMOSCAS EN TODA LA CABEZA! 😅
¡La mujer se estaba echando MATAMOSCAS EN TODA LA CABEZA! 😅
Le quité el bote de las manos mientras ella me miraba con cara sorprendida y seguro que pensando...
-¿Y esta porque grita ahora? ¿Que ha pasado? —
Había visto un bote grande en la repisa, había dado por hecho que era la laca y, ni corta ni perezosa, se había aplicado una dosis máxima de insecticida sin contemplaciones....para.... reforzar el peinado.
Reforzarlo no se si lo reforzó, pero blindarlo ya te digo yo que si! 😂
Menudo Despiste!
Y cuanto más intentábamos calmarnos, más nos acordábamos de la escena y otra vez nos tronchábamos de risa.
Eso sí, os digo una cosa....las moscas, que suelen ser bastante cojoneras, esa tarde no se le acercaron ni a tres metros a la redonda. Entre la laca y el matamoscas llevaba el cuero cabelludo más protegido de toda la comarca. 😂
Aunque han pasado muchos años, cada vez que me acuerdo de aquello me vuelve a salir una sonrisa.
Porque hay momentos que no necesitan ninguna gran enseñanza....o quizás si?
Simplemente aparecen en nuestra vida, nos hacen reír hasta llorar y después se quedan guardados en algún rincón de la memoria para volver a hacernos cosquillas cuando menos lo esperamos.
Y esta es una de esas historias que me alegro muchísimo de conservar.
Simplemente aparecen en nuestra vida, nos hacen reír hasta llorar y después se quedan guardados en algún rincón de la memoria para volver a hacernos cosquillas cuando menos lo esperamos.
Y esta es una de esas historias que me alegro muchísimo de conservar.
Así que ya sabéis:
Si alguna vez queréis que vuestro peinado dure todo el día… poneros las gafas antes de coger el bote.
Por si acaso!. 😂🔍
Ala! ... pues a reírse mucho!, a no tomarse todo tan en serio…¡y que los recursos del universo, que son inmensos, se manifiesten a través de ti… de ida y de vuelta!
Si alguna vez queréis que vuestro peinado dure todo el día… poneros las gafas antes de coger el bote.
Por si acaso!. 😂🔍
Ala! ... pues a reírse mucho!, a no tomarse todo tan en serio…¡y que los recursos del universo, que son inmensos, se manifiesten a través de ti… de ida y de vuelta!
Recomendado por Montse V.
Curadora de formaciones digitales.
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pero seguro que en algún momento vas a necesitar. 😂
¿Estás buscando un regalo par mamá?
Quizás si...
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¡Mira que preciosidad!
Yo solo te los enseño.
Lo que hagas después con tu fuerza de voluntad ya no es asunto mío. 😂
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A ti no te cuesta más.
A mí me ayuda a seguir haciendo filigranas por aquí. 🌬️😂


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