Cuando miras a tu alrededor, te haces consciente de que, entre los horarios escolares, los deberes, el uso de las pantallas y la falta de juego al aire libre, muchos pequeños crecen rodeados de estímulos y con muy pocos espacios para detenerse.
Y cuando el cuerpo y la mente no encuentran ese espacio para tomar conciencia de si mismos, a veces aparecen señales que nos hablan de ello:
Miedos.
Enfados.
Inquietud.
Problemas para concentrarse.
Necesidad constante de estar haciendo algo.
Quizá por eso, más que nunca, los niños necesitan lugares donde puedan experimentar beneficios que pueden acompañarles durante toda su vida..
¡Pero cuidado!
No es aprender simples posturas que quizás a ellos les resulte aburridas al no tener una comprensión de las mismas.....
Es mucho más que eso:
Es Parar.
Respirar.
Escuchar su cuerpo.
Reconocer cómo se sienten.
Soltar aquello que les pesa.
Y descubrir que no pasa nada por bajar el ritmo.
El yoga infantil puede convertirse en mucho más que una actividad física. Cuando se adapta al mundo de los niños, el yoga puede entrar por una puerta maravillosa: el juego.
A través del movimiento, la música, los cuentos, la imaginación y la fantasía, los pequeños pueden acercarse a la respiración, la atención plena y la relajación de una forma natural, sin exigencias y sin necesidad de entender conceptos complicados.
Un niño quizá no quiera sentarse a meditar durante veinte minutos. Pero puede convertirse en una:
- Una mariposa.
- En un árbol.
- En un elefante.
- En un dragón que respira.
- Puede imaginar que viaja en un tren, que atraviesa un bosque o que juega con las olas del mar.
Y mientras juega, quizá esté aprendiendo algo mucho más profundo:
- A habitar su propio cuerpo.
- A escucharse.
- A respirar.
- A reconocer cuándo necesita parar.
Y poco a poco, a descubrir dentro de sí un lugar al que siempre podrá regresar.
💚 Quizá tú puedas acompañarlos en este viaje de bienestar y autoconocimiento
Quizás eres Mamá o Papá y hay días en los que te sientes sin recursos porque tu hijo:
Pasa horas con los deberes y no hay forma de que mantenga la concentración.
Explota en rabietas o llantos por algo pequeño y no sabes cómo guiarle para volver a la calma.
Es un auténtico torbellino que llega a la noche pasadísimo de revoluciones y le cuesta un mundo conciliar el sueño.
Se enreda en sus miedos, la timidez o la frustración de pensar que «no es capaz».
Y lo único que sientes por dentro son ganas de tener herramientas sencillas para acompañarle con ternura y devolverle la seguridad.
Quizás trabajas día a día con niños (en la escuela, en el aula, en terapia o en actividades grupales) y ves cómo a muchos les cuesta concentrarse, relajarse o entender lo que sienten. Y te encantaría tener en tus manos recursos frescos para echarles un cable de forma diferente.
O tal vez estás en un momento de tu vida en el que necesitas dar un giro y hacer algo con verdadero sentido. ¿Te imaginas despertarte sabiendo que tu trabajo es sembrar calma, alegría y confianza en los más pequeños? ...y ver el alivio en los ojos de sus familias cuando ven el cambio en sus peques.
Por eso hoy quiero compartir contigo una formación online que es una gran experiencia de transformación:
«Yoga para Niños» . Un recorrido vivencial para cultivar herramientas de bienestar desde la ternura, para que puedas transmitirlas a pequeños de entre 2 y 12 años, utilizando el juego, la música, el movimiento, la respiración y la imaginación como caminos para acercarlos a su propio autodescubrimiento.
Puedes realizarla desde casa, a tu propio ritmo, y descubrir diferentes recursos para crear experiencias adaptadas a las necesidades de los niños.
🧘♀️ Enseñar jugando: un viaje por el mundo del yoga infantil
Una de las cosas que más me ha llamado la atención de esta formación es que plantea el yoga infantil desde un lugar muy cercano al universo de los niños. Invita a recordar que el yoga, en la infancia, puede ser un juego, puede ser música, puede ser imaginación. Se despliega como un cuento o una aventura compartida, siendo a la vez un espacio seguro; ese pequeño refugio de calma donde cada niño y niña puede, simplemente, ser.
La formación comienza acercándote a la filosofía del proyecto Yoga Maya Kids, explicando qué es el yoga y cómo podemos transmitir sus principios a los niños de una manera comprensible para ellos.
También aprenderás a comprender cómo estructurar una clase de yoga infantil y conocerás pautas pedagógicas para acompañar a los pequeños durante las sesiones.
Se aborda también la preparación del espacio, la creación de espacios de calma y la adaptación de las actividades a diferentes necesidades. Porque cada niño es diferente. Y aprender a observar esas diferencias también forma parte de acompañar.
🎵 El ritmo y el juego como camino
La música puede transformar por completo la energía de una clase. Por eso, otro de los bloques de la formación está dedicado al ritmo, el juego y el calentamiento.
Aprenderás a utilizar música más enérgica o más tranquila dependiendo del momento y descubrirás diferentes canciones y propuestas para acompañar las sesiones.
También encontrarás dinámicas de juego pensadas para despertar la alegría y la participación de los niños.
- Juegos de risoterapia.
- El peluche bailón.
- La tormenta.
- Y otras actividades que convierten el movimiento en una experiencia divertida.
Porque cuando un niño disfruta, aprende de una manera diferente. Y mientras juega, también puede estar desarrollando su coordinación, su conciencia corporal y su capacidad para relacionarse con los demás.
El cuerpo en movimiento: Posturas (Asanas) y Cuentos mágicos
Aquí te conectas con uno de los lenguajes que mejor entienden los niños: la fantasía.
Aprenderás a enseñar diferentes posturas o asanas utilizando juegos y temáticas relacionadas con el mundo que les rodea.
- Los medios de transporte.
- Los árboles.
- Los trenes.
- Los animales.
- Los cangrejos rebeldes.
El movimiento puede convertirse así en una aventura.
También descubrirás dinámicas en pareja que ayudan a fomentar el compañerismo y la cooperación.
Y quizá una de las partes más bonitas sea aprender a unir las posturas dentro de historias.
Porque un niño puede estar estirando y trabajando su flexibilidad mientras, en su imaginación, se convierte en el protagonista de un cuento.
- Una rana gigante.
- Un paseo por el parque.
- Un viaje fantástico.
Y sin darse cuenta, el aprendizaje ocurre mientras juega.
🌬️ El arte de respirar concientemente
Respirar es algo que hacemos desde que nacemos.
Pero aprender a observar nuestra respiración puede convertirse en una herramienta maravillosa.
También para los niños.
En esta parte de la formación descubrirás diferentes técnicas de respiración adaptadas a ellos y presentadas a través del juego.
Para activar y llenar de energía:
🐘 Jugar a ser elefantes.
🐉 Imaginar que somos dragones.
🦁 Respirar como leones.
🐟 Realizar divertidas actividades relacionadas con el mundo de los animales.
Para calmar y relajar:
🌿 El juego de los cinco dedos.
🐝 El abejorro.
🎈 El globo.
🧸 Utilizar un pequeño peluche sobre la tripita para observar cómo sube y baja con cada respiración.
Y también aprenderás técnicas para ayudarles a encontrar equilibrio y regresar a ese punto de calma cuando lo necesiten.
Porque quizá una de las cosas más valiosas que podemos enseñar a un niño es que su respiración siempre puede ser un lugar al que regresar cuando se siente en un estado de caos.
🕊️ Cuando llega el momento de parar
Después del movimiento viene la quietud. Y ahí aparece otra parte preciosa del yoga infantil: la posibilidad de aprender a estar.
La formación introduce recursos relacionados con la meditación, el mindfulness y la expresión consciente, siempre adaptados al lenguaje de los niños.
A través de juegos, masajes, dinámicas con pelotas o propuestas como la conocida botella de la calma, los pequeños pueden comenzar a acercarse a la atención plena de una manera sencilla.
También encontrarás visualizaciones guiadas con audios, actividades como pintar mandalas y una introducción a mantras y mudras.
Todo ello pensado para crear momentos en los que el niño pueda bajar el ritmo y conectar consigo mismo. Porque enseñar a parar no significa enseñar a estar quieto sin más. Significa ofrecer la oportunidad de sentir.
🌱 Lo que vas a sembrar en ellos
Quizá esta sea una de las partes que más me gustan de todo este camino. Porque cuando acompañas a un niño, nunca sabes exactamente hasta dónde llegará una pequeña semilla.
- Una respiración que aprende hoy.
- Una canción que recuerda mañana.
- Una herramienta que quizá utilice dentro de unos años cuando se sienta nervioso.
- Un momento de silencio que le enseñó que no pasa nada por parar.
- Un juego que le ayudó a descubrir su cuerpo.
- Una experiencia que le enseñó a respetar a los demás.
Cada una de esas pequeñas cosas puede acompañarlo siempre.
Al guiar tus clases, podrás trabajar aspectos como: La atención y la concentración.
- La liberación de tensiones a través del juego.
- La creatividad.
- El equilibrio y la coordinación.
- La conciencia corporal.
- El reconocimiento de los propios límites.
- La escucha.
- La memoria.
- El compañerismo.
- La empatía.
- El respeto hacia los demás.
- La toma de decisiones y la autonomía.
Y quizá lo más bonito de todo:
Ofrecerles herramientas de bienestar que puedan llevar consigo durante toda su vida.
Aprender a adaptarse a cada niño y a cada espacio
No todos los lugares son iguales.
Ni todos los grupos.
Ni todos los niños.
Por eso también aprenderás a adaptar las propuestas a diferentes entornos y circunstancias.
Podrás descubrir recursos para trabajar en espacios educativos, utilizar sillas cuando sea necesario o desarrollar actividades en lugares más pequeños.
La formación también incluye materiales para ayudarte a preparar tus propias sesiones, como canciones de calentamiento y plantillas con propuestas reales.
De esta manera, no tendrás que comenzar desde cero cada vez que quieras preparar una clase.
La formación se actualiza con nuevas ideas y técnicas y, al finalizar, recibirás un certificado de asistencia descargable.
🧘♀️Conoce a tu guía en este viaje
Detrás de este proyecto está María Nicolás Lajarín, una mujer sensible que lleva practicando yoga y meditación desde los 22 años.
María es madre, una buscadora incansable de la paz interior y, actualmente, dirige su propia escuela de yoga infantil en España.
Cuenta con prestigiosas certificaciones internacionales (como instructora registrada en Yoga Alliance y especialista en reducción del estrés), además de formarse en psicología positiva.
María ha volcado toda su experiencia práctica en este curso para enseñarte a conectar con los niños desde el corazón y transmitirles esa energía tan especial que se siente cuando juegas con un propósito.
🌸 Mi mirada
Me gusta especialmente porque no presenta el yoga infantil únicamente como una sucesión de posturas.
Lo plantea como un camino holístico que reúne movimiento, respiración, juego, creatividad y calma.
Y creo que, en un mundo que muchas veces les pide a los niños correr demasiado pronto, ofrecerles un espacio donde puedan parar, respirar y simplemente ser niños, tiene un valor enorme.
Por eso he querido compartir esta formación contigo.
Porque quizá no se trata solamente de aprender a dar clases de yoga. Quizá se trata también de aprender a acompañar a un niño para que descubra algo que podrá llevar consigo durante toda su vida: la capacidad de parar, respirar y volver a sí mismo.
🌷 ¿Te imaginas ya siendo parte de este camino?
¿Vas a dar el paso para regalarle esta experiencia a tus propios hijos... o para convertirte en ese referente de calma que están buscando en tu escuela o comunidad?
👉 Consulta aquí todos los detalles de inscripción al Curso.
Una vez completado el proceso de inscripción, recibirás en tu correo electrónico las instrucciones necesarias para acceder a la formación.
Una vez completado el proceso de inscripción, recibirás en tu correo electrónico las instrucciones necesarias para acceder a la formación.
Una última reflexión
A veces pensamos que para cambiar el mundo necesitamos hacer algo enorme. Y quizá no.
El cambio también empieza de formas mucho más pequeñas.
En una clase.
En una respiración.
En un niño que aprende a cerrar los ojos y descubrir que dentro de él existe un lugar tranquilo.
En una persona adulta que decide acompañarlo.
Porque quizá enseñar yoga a un niño no consiste solamente en enseñarle a hacer una postura, consiste en regalarle herramientas que, algún día, cuando la vida vaya demasiado deprisa, pueda recordar.
Y eso, querida amiga, me parece una semilla preciosa para plantar en la infancia.
Escrito y Recomendado por Montse V.
Curadora de formaciones digitales.
Exploro y selecciono espacios de aprendizaje transparentes y llenos de valor para que cultives tus habilidades con total confianza y a tu propio ritmo





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